viernes, 21 de noviembre de 2014

Corazones solitarios...

Es un cuento de Rubem Fonseca, que le pone mucho humor a las cuestiones de género. Lo disfruté mucho. Les dejo aquí el enlace.

martes, 23 de septiembre de 2014

Hurlement d´un poisson

Están pasando por I Sat un corto francés, Hurlement d´un poisson, dirigido por Sebastien Carfora. Es bien lindo y muy interesante para pensar la alienación hoy. No lo encontré subtitulado, por ahora...


HURLEMENT D'UN POISSON from SYLVAIN RODRIGUEZ on Vimeo.

viernes, 5 de septiembre de 2014

La lepra y la peste

El fragmento sobre la lepra y la peste, que leíamos hoy en clase, empieza en la página 50 de Los anormales.

sábado, 30 de agosto de 2014

Michel Foucault: su legado

Les dejo un artículo de La Nación que sintetiza muy bien las principales ideas de Foucault.

viernes, 29 de agosto de 2014

Y El Bosco la pintó...


La nave de los locos

Dice Michel Foucault, en las primeras páginas de La historia de la locura en la Época Clásica, que alrededor del siglo XV se pusieron de moda en algunas regiones de Francia y Alemania las composiciones literarias sobre naves tripuladas por héroes, modelos éticos o tipos sociales. Entre estas composiciones se encuentra La nave de los locos (Das Narrenschiff, en alemán), inspirada en el mito de Jasón y los argonautas, al que hoy se refería Sathya. Hasta aquí todo es mítico o literario, pero Foucault agrega:
De todos estos navíos novelescos o satíricos, el Narrenschiff es el único que ha tenido existencia real, ya que sí existieron estos barcos, que transportaban de una ciudad a otra sus cargamentos insensatos. Los locos de entonces vivían ordinariamente una existencia errante. Las ciudades los expulsaban con gusto de su recinto; se les dejaba recorrer los campos apartados cuando no se les podía confiar a un grupo de mercaderes o de peregrinos [...] Sucedía frecuentemente que fueran confiados a barqueros: en Francfort, en 1399, se encargó a unos marineros que libraran a la ciudad de un loco que se paseaba desnudo; en los primeros años del siglo XV, un loco criminal es remitido de la misma manera a Maguncia. En ocasiones, los marineros dejan en tierra, mucho antes de lo prometido, estos incómodos pasajeros; como ejemplo podemos mencionar aquel herrero de Francfort que partió y regresó dos veces antes de ser devuelto definitivamente a Kreuznach. A menudo las ciudades de Europa debieron ver llegar estas naves de locos.


¡Bienvenidos queridos lectores!